UN SER MÁGICO
Hace muchos años en la Tierra existían unos seres llamados Cinkis. Se escondían de los humanos porque temían que les hicieran algo por el hecho de tener súper poderes.
Tenían un aspecto parecido al de los humanos solo que todos eran muy bajitos. Algunos de sus poderes eran: volar, telequinesis, lanzar bolas de fuego...
Vivían bajo la tierra a la que accedían por una puerta mágica. Un día al salir a buscar comida, un hombre enmascarado atrapó a una de ellos, que era la líder de los Cinkis.
Querían estudiarla y analizarla por lo que la llevaron a un laboratorio de alta seguridad, allí le hicieron muchas pruebas y llegaron a la conclusión de que era un ser desconocido para los humanos. Como no sabían como se iba a comportar no querían liberarla.
Un día, un trabajador del centro, llevó a su hija Catalina con él. La niña prestó mucha atención a todo lo que su padre le enseñaba, pero al llegar a la sala donde estaba la Cinki, su padre le dijo que allí no podía entrar.
A la niña le entró la curiosidad y mientras su padre estaba hablando con otro compañero, Catalina miró a través de un cristal y vio a un ser raro a le vez que este le miraba a ella y vio que una lágrima se le caía.
A Catalina le dio tanta pena de que estuviese encerrado que enseguida empezó a tramar un plan para poder liberarla. Como sola no podía hacerlo, convenció a un amigo suyo para que le ayudara. Con la excusa de que su amigo también quería conocer el centro de trabajo de su padre, un día fueron los dos con él .Catalina le cogió las llaves de esa sala a su padre y mientras ella le distraía. Su amigo cogió a Cinki y la escondió debajo de su ropa. Los dos amigos salieron y la metieron en el maletero del coche. Cuando llegaron a casa, Catalina la llevó a su habitación con mucho cuidado de que nadie se diera cuenta.
Catalina la veía muy triste y se le ocurrió leerle su libro favorito, entonces se dio cuenta de que cuando ella le leía Cinki se ponía muy contenta. Catalina pensó que tenía que ayudarla a volver a su casa, porque no podía esconderla para siempre. El problema es que no sabía donde estaba su casa, así que se la ocurrió enseñarle un mapa. La Cinki no sabía hablar, pero era un ser inteligente y señaló en el mapa donde tenía que ir.
Una noche, mientras todos dormían Catalina la sacó del armario y sin que en su casa se dieran cuenta, la llevó al sitio que le indicó en el mapa. Cuando llegaron, Cinki hizo que apareciera una puerta mágica y antes de irse dio un beso a Catalina desapareciendo a través de ella.
Aunque estuvieron un tiempo buscando a Cinki, nunca más le encontraron, ya que Catalina y su amigo siempre guardaron el secreto de lo que había pasado.
Buen trabajo
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